EL CABILDO


Inaugurado en 1740, fue diseñado por el arquitecto jesuita Giovanni Andrea Bianchi. Con el correr de los años, recibió numerosas modificaciones; y en la actualidad, sólo conserva cinco de las once arcadas originales.














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ESCUDO DE LA NACIÓN ARGENTINA


El escudo tiene forma oval y reproduce los colores azul y blanco.

En la parte inferior, dos manos estrechadas representan la unión, y sostienen una pica con un gorro frigio, símbolo de libertad. 

En la parte superior, coronando el escudo, un sol simboliza el nacimiento de la nueva nación.

Ambos lados del escudo están enmarcados por guirnaldas de laurel que simbolizan la gloria militar, unidas en la parte inferior por una cinta celeste y blanca.











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LA PIRÁMIDE DE MAYO


La Pirámide de Mayo, llevada por orden del Cabildo de Buenos Aires en la Plaza de la Victoria (hoy, Plaza de Mayo), alcanzó una altura de quince metros. Es un símbolo de la Revolución, pero también de los conflictos de poderes que se generaron a partir de la ruptura con España. Mientras en Cabildo de Buenos Aires dispuso que, en las cuatro caras de la pirámide, debían aparecer inscripciones alusivas a los hechos de Mayo y a los protagonizados en 1806 y 1807, la Junta Grande, formada por una mayoría de representantes del interior, interpuso su reclamo para que sólo figuraran leyendas referidas a la Revolución de 1810. El episodio culminó con la decisión de limitar la decoración a una sola inscripción: "25 de Mayo de 1810".







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LAS FIESTAS MAYAS



Durante la época colonial, las fiestas más importantes en las ciudades solían realizarse para celebrar el cumpleaños del rey, el nacimiento de un príncipe o la llegada de un nuevo virrey. Desde 1811 se instituyeron las fiestas mayas para recordad el aniversario de la Revolución. Durente cuatro días la ciudad de Buenos Aires festejaba con salvas de artillería, fuegos artificiales, música, bailes de máscaras y juegos, como el del palo enjabonado.

El historiador Tulio Halperín Donghi se pregunta qué se festeja en la Revolución: "La ciudad de festeja a sí misma: ebria de su propia gloria, la "inmortal" Buenos Aires se presenta como libertadora de un mundo. Además, se festeja la libertad americana", en Revolución y guerra, Buenos Aires; Siglo XXI, 1994.




El pintor Carlos Pellegrini (padre) dedicó gran parte de su obra a reflejar la vida cotidiana en la época colonial, como se observa en el cuadro El pueblo celebra las fiestas mayas en la Plaza de la Victoria.



El matadero



El minué


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DESMONTANDO A HARRY
WOODY ALLEN



"Desmontando a Harry" es una comedia con un guión sublime. La aparición de algunas estrellas de Hollywood en la misma, hizo que algunas personas que desconocían la trayectoria del director mostraran un incipiente interés por el mismo.


En ella, vuelven a tratarse una vez más algunos de los temas con los que Allen se siente identificado: las relaciones con su psicoanalista, sus problemas con las mujeres, su afición más que obsesiva por las prostitutas... todo ello sazonado con su habitual sentido del humor.


Con Nueva York como telón de fondo, Allen cuenta la historia de un escritor en plena crisis creativa. Muchos directores usan Nueva York como decorado de sus historias. Mientras Scorsesenos ofrece el lado oscuro de la ciudad, Allen nos muestra la cara alegre de la misma.


El hilo argumental de la película es un seguimiento de historias donde se mezclan la ficción y la realidad.

La vida cotidiana del artista, repleta de estrés, tensiones, fobias e inseguridades, nos la transmite con fotogramas rápidos, escuetos, con un movimiento de cámara que provoca la ansiedad del espectador.

Allen es un verdadero genio a la hora de retratar situaciones cotidianas. A diferencia de la mayoría de directores nos muestra las relaciones humanas con una enorme naturalidad. Los diálogos se superponen pero todos los personajes tienen algo interesante que contarnos.

















Las escenas protagonizadas por las "estrellas" de Hollywood, son la parte más cómica del film, la ficción, las pequeñas historias de ese gran escritor.


Su guión es sólido y bien estructurado; sus diálogos sobre temas como el judaísmo, el sexo o la muerte, sorprenden al espectador. Resulta realmente digno de elogio el hecho que después de tantos años no haya perdido la capacidad de hacer sonreir a la gente con un ácido humor, diferente, pero sobretodo inteligente.


Tras su ruptura con Mia Farrow, muchos pensaron que Allen se encontraría con una etapa de crisis y que sus obras serían un fracaso. Pero lo que ocurrió fue todo lo contrario. La última película con la actriz, "Maridos y mujeres", marcó lo que sería una nueva etapa de éxitos, en la que la crítica mostró todo su apoyo y reconocimiento. "Misterioso asesinato en Manhattan" o"Poderosa Afrodita" son algunos de estos ejemplos.


Cada año, los seguidores de Allen esperamos ansiosos su nueva película, como un regalo, algo que va a aliviarnos por un breve espacio de tiempo de las preocupaciones de la vida cotidiana, porque como el mismo autor dice: "Mis historias son sólo un narcótico; fuera de las salas de cine la vida sigue siendo insoportable".


Allen el actor, Allen el director, pero sobretodo Allen el guionista. El guión de "Desmontando a Harry", puede recordarnos en algunos momentos a aquella delicia llamada"Annie Hall", donde por fin, su genio y brillantez fueron reconocidos por la academia de los oscars, pero este universo que envuelve a Harry, es más que una simple película.















Harry es un escritor, que se encuentra en una etapa de bloqueo creativo. Su vida no es digna de ninguna novela, debido a sus numerosos fracasos tanto a nivel afectivo, como creativo. Él es consciente de que no encaja en el mundo real, y analiza las personas que lo rodean desde una perspectiva satírica e hiriente. Su alimentación es a base de una ingestión combinada de barbitúricos y alcohol, y la compañía que prefiere a su alrededor, son las prostitutas, puesto que como no tiene por qué hablar con ellas, no se dará cuenta de que realmente son igual de estúpidas como él cree que es el resto de la gente que le rodea.

Harry va a ser homenajeado por una antigua universidad de la que años atrás fue expulsado, y debido a su enclaustramiento y fobia social no encuentra la persona que le acompañe al evento, pero a pesar de que parezca ser una persona insensible, Harry quiere mucho a una persona: su hijo, al que su madre, papel representado por Kristey Alley, no le permite ver bajo ninguna circunstancia; pero mientras Harry llega a ese homenaje, iremos descubriendo pequeños fragmentos, inconexos y extraños que tan sólo al conseguir unirlos todos llegaremos a conocer realmente la personalidad enigmática de este pequeño antihéroe llamado Harry.

La interpretación de los actores es estupenda: una Judy Davis, totalmente desquiciada, Kristey Alley brillante en su papel de ex mujer psiquiatra, Demi Moore se aleja de su habitual imagen de sex symbol para arrancarnos algunas sonrisas ante su obsesionada pasión por las costumbres judías, Billy Cristal, en su línea habitual, representa un importante papel al lado de la excelente actriz Elisabeth Shue.

Es posible que Allen sienta miedo ante un posible bloqueo creativo, y que realmente se encuentre más cómodo ante la presencia de sus seres de ficción que los compañeros que le rodean, pero lo que sí es cierto es que pese a la escasa recaudación de sus películas en las taquillas, la mayoría de los actores, desea trabajar con él, sin importarles siquiera el sueldo que van a recibir por su trabajo.

Trabajar para Allen, es algo más que intervenir en una película, es formar parte de un fenómeno, de la vida de un genio.

Quizá, para quien no conozca de la amplitud de su obra, ésta es una buena película para que surja el interés en el espectador por visionar sus obras anteriores.

Es realmente triste y a la vez patético que Woddy Allen haya tenido que disfrazarse de hormiga para obtener su primer éxito comercial.

Puede que dentro de unos años, en las academias de cine, "Desmontado a Harry" se cite continuamente como un modelo a seguir, tal y como ocurrió con el gran genio de la comedia Billy Wilder, y se recuerde esa escena magnífica de aquel hombre desenfocado, una historia que aparentemente puede rozar la ridiculez, pero que si analizamos su trasfondo se nos muestra como una bella metáfora de los secretos más íntimos de Allen. 












































































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